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María Itzel Sainz González
orcid.org/0000-0002-6380-3682
La tecnología, pensada en sus inicios como una disciplina ajena al diseño, se ha incorporado a la misma. En este proyecto se busca conocer y difundir de qué manera el uso y avance de las tecnologías han incidido en el ejercicio cotidiano de la disciplina del diseño y las artes visuales.
Se tienen tres objetivos: Primero, analizar de qué modo la tecnología ha permeado, de ser una herramienta, a convertirse en parte del discurso visual que nos rodea, especialmente en el caso mexicano. Segundo, distinguir cómo la tecnología, sus objetivos y productos, han pasado de ser un estanco del campo técnico a un elemento de la cultura visual de México y del mundo. Tercero, enlazar los dos puntos previos con la docencia.
Para abril del 2020 se tiene ya un resultado del primer objetivo: la publicación del libro Racrufi: arte de alta energía, en coedición internacional entre la UAM Azcapotzalco y la editorial Milenio, de Lleida, Cataluña, en España. Raúl Cruz Figueroa, “Racrufi”, inició sus labores como ilustrador para la gráfica popular del movimiento high energy en México en la década de los años 80. Desde entonces para acá, ha explorado el arte fantástico y la ciencia ficción, integrando en su discurso visual elementos tecnológicos y referentes tanto de la historia como de la geografía mexicanas.
Los resultados de esta investigación contribuirán a comprender la cultura material y visual de México, así como su aportación a la internacional, dando relevancia a la misma e incidiendo en contextos sociales más amplios. Racrufi surgió como un exponente de la gráfica sonidera mexicana; en ese sentido, con esta investigación se revalora este aspecto de la historia del diseño nacional. En su posterior evolución como artista plástico, él ha incursionado en la fantasía y la ciencia ficción, un campo muy poco explorado en el país. Como exponente de estos géneros, Racrufi ha recibido reconocimiento internacional, aunque su trabajo nunca antes había sido analizado con la profundidad con la que se está haciendo ahora.
En el libro se le estudia “desde el punto de vista de las ciencias sociales, en tanto la trayectoria del creador surge dentro de un fenómeno colectivo y cultural particular; a través de las voces directas del artista y de Jaime Ruelas, como personajes específicos clave, a los que muchos seguidores del high energy han querido conocer desde hace décadas; también mediante el abordaje de los aspectos gráficos y artísticos, donde se retoman y profundizan algunas ideas expresadas ya por Raúl Cruz Figueroa y se plantean otras nuevas; y, obligadamente, una variada panorámica visual donde se aprecia su evolución”.



